Belém, ciudad de la COP 30: conexiones entre la necesidad del ocio y las obras de recalificación urbana

Silvio Lima Figueiredo, Mirleide Chaar Bahia

La ciudad de Belém, Brasil, ubicada en el estado de Pará, fue fundada a partir de aldeas de pueblos indígenas y por la colonización portuguesa en la actual Bahía de Guajará. La ciudad se desarrolló como una de las principales expresiones de la ocupación europea y de la confluencia entre poblaciones indígenas y colonizadores. A lo largo de los siglos, la ciudad se fue produciendo en torno a elementos coloniales que hicieron que las construcciones y modificaciones urbanas se organizaran «de espaldas» a la bahía, para una determinada parte de la población. Este movimiento se mantuvo incluso durante las grandes modificaciones realizadas por uno de sus gestores, Antônio Lemos (quien administró la ciudad entre 1897 y 1911), creador de una serie de intervenciones importantes para el reordenamiento de la ciudad, con el ensanchamiento de calles para modernizar la ciudad al estilo haussmanniano, y la ruptura de prácticas locales de sociabilidad a través de la idea de ocio proveniente de las élites europeas. Esta perspectiva se instaló con la creación de diversos espacios de ocio en la ciudad, como plazas, parques, y con la creación de teatros, palacetes y otros espacios de cultura.

Tal adaptación estuvo marcada por disputas entre un «vivir» de las clases populares y las formas de vivir de las élites, inspiradas en centros como París, creándose la idea de Belém como «la París de América» en plena Belle Époque amazónica. En este período se construyeron el Bosque Rodrigues Alves (1883), el Museo Emilio Goeldi (1911), el Teatro da Paz (1878), entre otros. El siglo XX representó la consolidación de estas nuevas prácticas en la ciudad, que tuvo el Ver-o-Peso, un conjunto de ferias y mercados terminados en 1901, como expresión de la idea de «regionalidad», divergiendo de la nueva dinámica impuesta. La búsqueda de espacios de ocio para una supuesta mejora en la calidad de vida en Belém pasa por intervenciones puntuales en el período de la dictadura militar brasileña (1964-1985) y la recalificación de diversos espacios durante el final del siglo XX, con propuestas diversas y a veces opuestas sobre sus usos (Estação das Docas, Feliz Lusitânia, Ver-o-Rio, etc.). Durante la primera década del siglo XXI, estas reformas se desaceleraron debido a gestiones refractarias a las reformas urbanas para el ocio (excepto la orilla denominada Portal da Amazônia, inaugurada en 2012). Con la realización de la COP 30 en Belém, hubo una movilización de capitales financieros y de acciones de los gobiernos nuevamente en la ciudad, capitaneadas por obras de impacto en su configuración urbana, marcadas por la creación, adaptación y reformas de espacios que tienen como principal objetivo el ocio (y el turismo como razón económica). Los espacios fueron creados y adaptados reproduciendo la lógica aún de las intervenciones de la Belle Époque, es decir, el entierro de las prácticas ya existentes de las clases populares en favor de una uniformización de las acciones y comportamientos de ocio y sociabilidad dados por el espacio físico. Participan de este emprendimiento las recalificaciones del Mercado de São Brás, nuevas intervenciones en el Ver-o-Peso, los Parques Lineales de la Doca de Souza Franco y de la Avenida Tamandaré, el Parque da Cidade, la ampliación del Porto Futuro y avenidas parque como la Avenida Liberdade. Los ocios populares son definitivamente sustituidos por contemplaciones de árboles artificiales a la orilla de la selva amazónica, gran cantidad de equipamientos y obras orientadoras de prácticas, como el Pabellón de Economía Creativa, el Centro Gastronómico y canchas deportivas en el Parque da Cidade. El presente estudio aborda la nueva posición de la ciudad sede de la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP 30 en un movimiento recurrente de reorganización del ocio, de espacios culturales y de espacios públicos disociado de las prácticas comunes de las poblaciones de la Amazonía.